Revalorando nuestras fibras y lanas existentes en la región andina, transformado en diversidad de prendas; y renovando la imagen personal de los habitantes de la provincia de Moho - Puno
Tipología
UGEL MOHO
Temática
Otra Temática
Palabras clave
Fibras andinas, cultura puneña, materia prima, laboratorio textil comunitario, cadena de valor, control y gestión, aprender haciendo, moda sostenible, emprendimiento, articulación comercial.
Categoría
Proyecto de innovación
Resumen de la experiencia:
“Revalorando nuestras fibras y lanas andinas” es un proyecto del CETPRO Jipata, en Moho, Puno, que transforma fibras de alpaca y ovino en prendas con calidad, identidad cultural y valor comercial. Su núcleo es un laboratorio textil comunitario equipado, donde los estudiantes aprenden haciendo y recorren todo el proceso: selección de materia prima, hilado, teñido natural, tejido, confección, diseño, control de calidad, costeo y comercialización. La propuesta combina saberes ancestrales con herramientas modernas y tendencias de moda sostenible, buscando que las prendas expresen la cultura puneña sin quedarse únicamente en modelos tradicionales. El aprendizaje se organiza mediante proyectos productivos, trabajo colaborativo, asesoría de artesanos y experiencias de venta. Se promueve la elaboración de fichas técnicas, órdenes de producción, colecciones diferenciadas y microemprendimientos liderados por estudiantes. Promueve autoempleo e inclusión. Su valor innovador está en convertir el taller en un espacio pedagógico y productivo conectado con aliados, ferias y mercados, articulando formación técnica, identidad andina, sostenibilidad y emprendimiento para el desarrollo de Moho.
Información de la experiencia
¿Qué desafío o problemática buscó resolver?
El proyecto buscó resolver el bajo desarrollo de competencias técnicas y de empleabilidad de los estudiantes de Producción de Tejeduría, que limitaba su inserción laboral y negocios sostenibles. En Puno, la tradición de alpaca y ovino estaba poco articulada con la formación, la innovación y el mercado. Faltaban maquinaria, insumos, práctica productiva, alianzas y canales de venta; además, la migración juvenil y las limitaciones económicas reducían la participación. Esto dificultaba gestionar procesos, manejar equipos, asegurar calidad, crear prendas con valor agregado y comercializarlas; también debilitaba la motivación y la continuidad de los saberes textiles. El objetivo fue fortalecer, durante un año lectivo, las competencias de gestión productiva y emprendimiento mediante un laboratorio textil comunitario. Allí los estudiantes debían planificar y ejecutar procesos sostenibles, transformar fibras locales en prendas con identidad, aplicar estándares de calidad y desarrollar microemprendimientos que favorezcan autonomía, autoempleo y desarrollo económico en Moho. El desafío fue cerrar la brecha entre aprender técnicas y utilizarlas para producir, innovar y generar oportunidades.
¿Cuál es la solución innovadora implementada que ha resultado efectiva?
La solución combina ABPP, aprendizaje-servicio, trabajo colaborativo y resolución de problemas del entorno. El laboratorio textil funciona como aula, taller y espacio de producción: los estudiantes no repiten ejercicios aislados, sino que desarrollan un producto desde la idea hasta su posible venta. La ruta tiene cuatro fases. Primero, diagnostican capacidades, dialogan con artesanos y definen líneas de prendas con alpaca y ovino. Segundo, practican hilado, teñido natural, tejido, confección, diseño y control de calidad, registrando el proceso en fichas y portafolios. Tercero, organizan proyectos productivos, asumen roles, calculan costos y fortalecen liderazgo, comunicación y gestión comercial. Cuarto, presentan colecciones, articulan ferias y plataformas digitales, reciben retroalimentación y sistematizan mejoras. La innovación integra saber tradicional, tecnología, diseño contemporáneo, sostenibilidad y emprendimiento. Su efectividad inicial se refleja en un laboratorio con bienes instalados y operativos al 100%, dos sesiones observadas que aplican ABPP y colaboración y mantuvieron el cumplimiento en el segundo reporte, 75% de satisfacción estudiantil y 85% de estudiantes que elaboran fichas técnicas y órdenes sin errores, superando la meta de 75%. También se produjeron 110 prendas y se formalizaron dos vínculos con aliados; aún faltan las colecciones y microemprendimientos.
¿Qué cambios ha producido el proyecto?
Los resultados muestran avances técnicos e institucionales. En aprendizaje, 85% de estudiantes elaboró fichas técnicas y órdenes de producción sin errores, superando la meta de 75%. En competencias productivas, se confeccionaron 110 prendas con criterios de calidad, diseño e identidad, equivalente al 55% de la meta de 200; todavía no se reportan las tres colecciones diferenciadas ni los tres microemprendimientos previstos. En práctica docente, se observaron dos sesiones que aplicaron ABPP, trabajo colaborativo y evaluación, cumpliendo la meta al 100% en ambos reportes. La satisfacción estudiantil con el acompañamiento docente llegó a 75%, frente a una meta de 70%. En gestión, el laboratorio alcanzó 100% de instalación y operatividad de sus bienes, y se concretaron dos convenios, cartas de intención o actas con aliados productivos, cumpliendo ambas metas. El fondo de mantenimiento reunió S/ 1 500 de los S/ 2 000 previstos. En valor público, el proyecto pone en uso fibras locales, revaloriza saberes textiles, mejora capacidades para el autoempleo y conecta al CETPRO con actores productivos de Moho. El tablero registra 7 de 9 indicadores reportados, cuatro pendientes u observados y alerta baja. Los logros más sólidos están en infraestructura, desempeño técnico y práctica docente; el emprendimiento y la comercialización aún deben demostrarse.
¿Cuáles son las principales estrategias implementadas para asegurar la sostenibilidad?
La cultura innovadora se organiza alrededor del laboratorio textil, ya operativo, como espacio permanente de aprendizaje y producción. Primero, se incorporan ABPP, aprendizaje-servicio y colaboración para que los estudiantes investiguen, diseñen, produzcan, evalúen y mejoren prendas. Segundo, se actualiza el currículo con sostenibilidad, teñido natural, diseño inclusivo, calidad, costos y comercialización digital. Tercero, se promueven comunidades docentes para compartir guías, fichas, portafolios, dificultades y soluciones. Cuarto, se sostienen alianzas con artesanos, productores de fibra, municipalidades, empresas, ferias e instituciones técnicas; los dos vínculos formalizados deben aportar mentoría, pasantías, validación y venta. Quinto, se acompañan colecciones y microemprendimientos con asesoría, marca colectiva, catálogos y canales comerciales. Para asegurar continuidad, el fondo de mantenimiento —S/ 1 500 de una meta de S/ 2 000— necesita reglas de uso, reposición e inventario. Finalmente, un comité debe revisar aprendizaje, producción, ventas, empleabilidad y sostenibilidad, sistematizar mejoras e incorporar la innovación en el PEI, PCI y PAT. Así, el proyecto podrá renovarse cada año, con identidad cultural y mejora continua. Los avances deben transferirse a nuevos grupos.
¿Cuáles son los nuevos desafíos de la innovación?
El reto inmediato es completar la escala productiva: se han elaborado 110 de las 200 prendas previstas, por lo que faltan 90, además de diseñar y presentar las tres colecciones. También se deben convertir los proyectos productivos en tres microemprendimientos reales, con responsables, costos, clientes, ventas e ingresos verificables. El fondo de mantenimiento requiere completar los S/ 500 faltantes y definir mecanismos de reposición e inventario. Los dos aliados deben pasar de la intención a mentorías, pasantías, validación de calidad y canales comerciales estables. Otro desafío es sostener el abastecimiento y trazabilidad de las fibras, mejorar acabados, tallas y estandarización, y asegurar un teñido ambientalmente responsable. Los diseños contemporáneos deben respetar la autoría y el significado de los saberes andinos. También corresponde completar los dos indicadores no reportados, atender las cuatro observaciones y presentar un segundo reporte. Finalmente, el CETPRO debe medir ventas, continuidad de negocios, empleo, ingresos y participación de jóvenes y mujeres para demostrar que la producción se convierte en autonomía económica y valor público sostenible.
Información financiera
Beneficiarios: 18 estudiantes
Bienes subvencionados:
- Máquina tejedora rectilínea para tejido de punto con 3 sistemas y guiahilos automatizado electrónico.
- Lana de alpaca de 3 hebras (cono).
- Máquina pretinadora de dos camas.
- Balanza electrónica digital de 30 kilos.
- Hiladora eléctrica para torcer e hilar, panel y batería
Servicios subvencionados:
- Capacitación práctica y asesoría en la operatividad de la maquina tejedora automatizado electrónico.
- Formación y orientación en emprendimiento a estudiantes de tejeduría.
- Gastos bancarios.
Ficha técnica:
Institución educativa
JIPATA
Código modular
1026202
Nivel y modalidad
Técnico Productiva
Ámbito
Rural
Centro poblado
JIPATA
Distrito
MOHO
Provincia
MOHO
Región
PUNO
UGEL
UGEL MOHO