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Joëlle Chassin:“Innovar no cuesta mucho pero sí mucha dedicación”

Nada más difícil que hacer las cosas sencillas. Así lo entiende Joëlle Chassin, educadora de la Universidad de Paris – III, quien ha desarrollado talleres a través de la escritura con alumnos de distintos orígenes étnicos en colegios de los suburbios de París, zonas desfavorecidas llamadas zona de educación prioritaria, donde los problemas sociales son frecuentes.

Usando un proceso creativo tan sencillo como la escritura –aunque la complejidad gnoseológica que hay detrás es indiscutible- ha logrado resultados interesantes a través de esta experiencia de innovación pedagógica. Aprovechando su estadía en Lima donde participó en el Congreso Internacional Abascal y la contra-independencia de América del Sur, evento organizado por la PUCP y llevado a cabo entre el 1 y el 3 de junio, conversamos con ella para que nos cuente sobre estas experiencias de innovación pedagógica que combinan la identidad cultural y la integración.

Es interesante que en estos tiempos se apueste por la escritura cuando los chicos están absorbidos por Internet, y cada vez se escribe menos sobre un papel pues a los chicos les llama más la atención herramientas tecnológicas como facebook o twitter.
Me parece importante la mano que escribe ligado al pensamiento. Escribir es muy importante, echar a andar las ideas y la imaginación. Hay que recordar que el lápiz y la escritura sirven para desarrollar el pensamiento, por eso es importante que los chicos se expresen a través de esto y no tanto sobre la reducción que hacen los medios electrónicos hoy. Si los chicos tienen un computador no hay problema pero para este trabajo interesa más lo manual porque es más personal.

Usted ha utilizado en una de sus experiencias un recurso que se usa cada vez menos, como es la carta a mano; los chicos con quienes trabajó este proyecto se escribían cartas y se las envían entre ellos a través del correo postal.
Ese proyecto se podría realizar en Perú sin problemas pues no cuesta mucho. Es una experiencia interesante porque articula el lenguaje con lo artístico. En Francia hay muchos pintores y escritores que diseñaron sobres ‘artísticos’ para enviar cartas al Museo de los Correos; y hay colecciones maravillosas que dan muchas ideas a los alumnos. Tal vez si no hay ese tipo de museos aquí los niños pueden diseñar sus propios sobres buscando diseños de libros o de Internet. Al final todo confluye en una actividad lúdica en beneficio de los chicos. Innovar no cuesta mucho sino tiempo y dedicación.

¿Estas experiencias han sido recogidas por las autoridades educativas de Francia para ser discutidas entre los docentes en los espacios de formación docente?
Ha sido posible repetir estas experiencias en algunos lugares pero no como una directiva del Ministerio de Educación de Francia, porque este proyecto exige que los docentes trabajen mucho más, y no puede convertirse en una norma institucional porque no hay dinero para pagar a estos profesores; y no es posible porque exige mucho más dedicación por parte de los maestros porque son horas extras de trabajo por las que no reciben pago.

¿Es costoso trabajar este tipo de experiencia?
Depende de cada experiencia, hay proyectos que necesitan más dinero que otros. Al principio hay que evaluar el costo que implica estos proyectos. Las horas de dedicación del maestro son las más, y por eso es difícil de replicar y no tanto porque cueste muy caro, pero eso significa una hora más de trabajo del profesor que no son remunerados.

Usted ha trabajado con alumnos hasta de 35 nacionalidades, ¿cómo ha sido esta experiencia visto desde el enfoque de la innovación educativa?
Bueno hemos trabajado con chicos de Africa, Asia y de Europa del Este. Lo interesante es que son distintos horizontes y hay que trabajar sobre este contexto que es muy importante, pues son alumnos que vienen de otros países y que no cortan sus lazos con sus países de origen, y que comparten con sus compañeros la riqueza cultural de sus propios países.

¿Cúal ha sido la respuesta de las autoridades del sector Educación con respecto a los resultados logrados con estas experiencias?
No es difícil ver los resultados cuando se puede ver un libro escrito por los chicos, un texto que es interesante, bonito, que se puede leer y tomar, o también una exposición de uno de los chicos, o representación teatral; y es posible valorizar el trabajo del año con estas manifestaciones. Estas experiencias benefician también a los maestros y a todos los que han participado de esta experiencia. El trabajo de un año es a veces para un maestro difícil de evaluar, pero entiendo la preocupación de los organismos del sector por medir estas experiencias dentro de los estándares de medición de la calidad; pero no es a través de estas experiencias que se puede evaluar, pero estas experiencias son un plus pues los alumnos trabajan más. Pero este aporte extra logra que el alumno preste más atención a lo que escribe, pues siempre se tiene más cuidado con la palabra escrita, si al final se busca plasmar esto en un libro que van a leer sus padres y amigos.

Si el Ministerio de Educación de Francia midiera a sus alumnos con sus estándares al inicio y al final del año, probablemente, va encontrar que sí hay una mejora, pero desde el proyecto usted tiene otro enfoque.
Buscamos el desarrollo de los niños en sus potencialidades humanas más que el estándar como tal. Al final el niño tal vez no va tener un estándar a nivel general o va sufrir un cambio radical en su mejora, pero va desarrollar su personalidad y su confianza en sí mismo. ¿Pero cómo evaluar la confianza?

Estos proyectos son financiados por fundaciones privadas, ¿cómo ha sido el trabajo de convencer a la empresa privada a financiar este tipo de experiencias?
Hay que presentar su proyecto y defenderlo, y claro depende de los fondos de la compañía; hay que coordinar muchos apoyos, no sólo de la empresa privada sino también de entidades culturales como teatros para algunos descuentos cuando vamos allí con los chicos. En Francia hay muchas empresas pequeñas y grandes que se involucran con este tipo de proyectos, claro va depender también de la región donde esté ubicado el colegio. Pero si la empresa es pequeña vemos que se asocien dos o más.

En el Perú es tal vez más difícil que una pequeña empresa financie experiencias como la que usted trabaja
Bueno allí hay que hacer un fuerte trabajo de convencimiento a estas empresas.

¡Compartiendo innovación!

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