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León Trahtemberg: Estímulos a los profesores que mejoran el aprendizaje

Aún hay evidencia insuficiente respecto a qué es aquello que más influye positivamente en el mejoramiento del desempeño de los alumnos. Aún hay pocos países en los que se han hecho estudios serios de variantes novedosas, (11 y sólo muy a fondo el caso de India). Por otro lado, hay un problema con la comparabilidad de unos con otros, porque se usan distintas escalas, muestras o poblaciones; algunos son pilotos y otras son reformas totales, hay diferencia de recursos, culturas nacionales, fortalezas o debilidades de los sindicatos, resistencias al cambio, etc.

En segundo lugar, la mayoría de los estudios (15 de 22 casos) son programas pilotos implementados bajo cuidadosa supervisión de equipos internacionales, en colegios apoyados por ONGs cosa que no es representativa del conjunto de los casos.

En tercer lugar, cada país tiene sus particularidades en cuanto a las posibilidades de hacer una contabilidad efectiva. Sea Brasil o India, hay diferencias en el poder de los directores, profesores, padres y la comunidad local.

En cuarto lugar, hay dificultad para establecer una línea de base sobre la cual hacer la comparación del efecto maestro. No es lo mismo medir al 20% superior que  al 20% inferior.

Finalmente, tomar cualquier reforma de un piloto limitado y controlado en un  país y llevarlo a nuevos contextos o escalas genera muchas interrogantes.

Lo que es indiscutible es que dar información (siempre que sea fiable) de la situación real de los aprendizajes de los alumnos, es el más poderoso creador de conciencia de que hay para reformar la educación.  Así mismo, parece evidente que  mientras más cerca de la escuela -o en la escuela misma- se tomen las decisiones de contratar a los profesores, más efectivo será su desempeño.  Y finalmente, lo que aún es ambiguo, es el efecto de qué es lo que pasa cuando se les paga a los profesores individual o colectivamente por el mejoramiento de los aprendizajes de los alumnos. 
En el corto plazo, los pocos estudios realizados de gestión escolar más autónoma son auspiciosos en los países de bajos ingresos porque permiten que la comunidad educativa local controle mejor el desempeño docente, lo que exige más al docente. Sin embargo, solo se ha estudiado la educación primaria  que tiene características de oferta por especialidades diferentes a las de la secundaria (especialmente en ciencias y matemáticas). Tampoco se sabe si estos resultados se sostienen en el mediano y largo plazo.

También en el corto plazo, los pocos estudios realizados de pago a los profesores por el desempeño de sus alumnos, muestran resultados positivos en países en desarrollo pero indiferentes en países desarrollados como EE.UU (escuelas públicas de Nashville y Nueva York). Junto con ello, no hay aún ningún estudio de efecto en el largo plazo, en los que podrían aparecer comportamientos perversos como engañar, copiar, entrenar para las pruebas, o aumentar las horas de las áreas evaluadas reduciendo el resto del currículo.

En general, los sistemas escolares podrían aplicar más fácilmente las  bonificaciones grupales que las individuales a cada profesor, porque eso requeriría una complejidad técnica para evaluar a los alumnos de cada grado, cada materia, cada salón de clases.

Las pocas evidencias que hay muestran que las mejoras logradas por los alumnos no se deben a la reducción del ausentismo docente sino a que los profesores dedicaban horas extraescolares para ayudar a los alumnos y ganarse el bono sin que eso signifique que hayan mejorado su desempeño docente en clases. En Brasil, donde se introdujo esta bonificación, no se ha podido medir este efecto, aunque sí se han reducido las tardanzas e inasistencias docentes a la escuela y hay un mayor uso del material didáctico disponible.

Por último en cuanto al criterio de costo efectividad hay una dificultad para  comparar los resultados. Por ejemplo, un 1% de incremento en la comprensión  escolar es comparable, pero no el aumento de una desviación estándar en los resultados de las pruebas. Y aún si se pudiera encontrar una métrica comparable entre las evaluaciones, no hay datos suficientemente precisos como para hacerlo.

Por otro lado los bonos a profesores por desempeño son inherentemente costosos aún si para cada profesor pudieran ser de poca monta. Y a eso se agrega que se convierte en factor de presión para hacer aumentos en otros sectores. También es costoso crear un sistema de seguridad que evite distorsiones en la manera de dar las pruebas y procesar los resultados, ya que los profesores saben que de eso depende su bono.

De modo que aún hay un largo trecho por caminar hasta validar este intento de mejorar el desempeño de los alumnos incentivando con un pago extra a sus profesores.
http://www.trahtemberg.com/articulos/1767-estimulos-a-los-profesores-que-mejoran-aprendizajes.html

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